CALL FOR PAPERS: Ciudadanía y derechos sociales en el siglo XXI

Desde el inicio de la crisis que estalló en 2008, los estados del bienestar se han visto más amenazados, fundamentalmente por el triunfo del neoliberalismo en tanto que ideología hegemónica. Son muchos los informes que alertan de los impactos de la crisis económica sobre la población, especialmente en relación al incremento de las desigualdades, el aumento de las situaciones de vulnerabilidad y de la precariedad. Todo ello convierte, para amplios sectores de la sociedad, en absolutamente  dificultoso la satisfacción de las necesidades más básicas, afectando aspectos tan primordiales como la alimentación, la vivienda, los suministros básicos, etc.

 

Paralelamente, en este período, la noción de ciudadanía y, en definitiva, de quien conforma el demos, entra en cuestión. T.H. Marshall definía el estatus de ciudadanía a partir de la titularidad de derechos civiles, políticos y sociales. De esta manera, el reconocimiento y la extensión de los derechos sociales implicaba una obligación a los estados, que tenían que promover políticas públicas dirigidas a hacer frente a la cuestión social. Los derechos sociales, pero, no han sido los únicos que en este período han sido recortados; también los políticos y los civiles, cosa que afecta especialmente la calidad de la democracia, y la definición de gran parte de los estados europeos como estados de derecho, democráticos y sociales.

 

El rol del estado, pues, se ha visto limitado por otros actores, especialmente por un sector privado interesado en acceder a ámbitos como la educación, la salud y los servicios sociales, entre otros. Además, el rol de las entidades del Tercer Sector es cada vez más importante, y la familia (y las mujeres) continúan cubriendo, con enormes costes personales, las carencias del estado social. Pero también son interesantes algunas respuestas de innovación social, a menudo resultado de proyectos colectivos, que apuestan por la autogestión y la organización comunitaria para la transformación social.

 

A parte de la reducción de los derechos de ciudadanía, también ha imperado una visión restrictiva de los que pueden ostentar este estatus. Sólo hay que pensar en las restricciones y las desigualdades propias de las múltiples formas de diversidad, especialmente para las personas extranjeras. Una inmigración a quien algunos acusan, precisamente, del retroceso del estado del bienestar, sin tener en cuenta el desequilibrio flagrante en la relación entre los derechos y los deberes de que disponen. El auge de los partidos de extrema derecha y de los discursos xenófobos son un síntoma diáfano de la instrumentalización de la inmigración en un contexto de crisis socioeconómica. Además, la criminalización de la pobreza y los intentos de responsabilización individual, sin tener en cuenta el contexto sociopolítico, minan los lazos de solidaridad colectivos que definen a las sociedades cohesionadas.

 

Este monográfico pretende reflexionar sobre estos y otros temas relacionados con la ciudadanía i los derechos sociales, en lo que algunos autores llaman el cambio de época.

 

Podéis enviar vuestros artículos antes del 19 de noviembre de 2018, y consultar las directrices para su presentación en el web: 

http://ojs.udg.edu/index.php/pedagogia_i_treball_social

 

Quedo a vuestra disposición para cualquier aclaración y os animo a difundir a quien le pueda interesar.