Propuesta metodológica para el análisis de la tertulia política en televisión

Marc Blasco Duatis (mbdudis@gmail.com)
Departamento de Filosofia, Comunicação e Informação, Universidade de Coimbra (Portugal)
June, 2013
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Graduado en Publicidad y Relaciones Públicas por la Universitat de Girona. Máster en "Comunicação e Jornalismo" por la Universidade de Coimbra (Portugal). Doctorando de la Universitat de Girona en el programa "Gestión e innovación en los sistemas de producción". Finalizando el Grado en Ciencias de la Comunicación por la Universitat Oberta de Catalunya.
 

Abstract

RESUMEN

La tertulia política en la televisión española se ha consolidado, en los últimos años, en la fórmula de referencia para la creación de opiniones y jerarquización de la agenda de contenidos, activando sistemas de proyección de encuadres de los temas seleccionados hacia la opinión pública. El formato y la dinámica de la tertulia como género periodístico audiovisual, ha impregnado la mayoría de medios de comunicación de masas españoles, con una homogeneidad característica del sistema audiovisual español.

El auge y consolidación de los espacios de tertulia, se ha visto acompañado de lo que podríamos denominar una referencialidad omnipresente de actores opinadores en el terreno de los medios de comunicación de masas. Paralelamente, la industria de los expertos complementa día a día éstos espacios de los opinion makers, remotamente autorizando al formato de una visión más “específica” y “avalada”. Un mercado extremadamente competitivo en los medios de comunicación, que ha desregularizado los controles públicos en beneficio de la irrupción de inversores del sector financiero, parece que busca cubrir un mínimo común unificador de opiniones para los grandes públicos.

En esta concepción crítica del espacio de la tertulia televisiva se desarrolla la presente investigación, que sin el propósito de filtrarse como una detracción simplista del género, ambiciona una aportación metodológica para seguir profundizando en el estudio riguroso del mismo, así como para inscribir claves de disertación del formato.

El conjunto de conclusiones que se derivan de la investigación, alimentan el objetivo principal que el trabajo propone: “analizar los espacios de tertulia política de los programas de la televisión pública y privada catalana –8 al dia y Els Matins– desde una perspectiva comunicacional, en base al marco académico de los géneros periodísticos de opinión”. En respuesta a dicho objetivo, cabe apuntar que la investigación propone la necesidad de revisitar los conceptos presentados anteriormente por la academia –en relación a dicha temática–, para fundamentarlos en una sociedad civil que nos plantea escenarios de cambio tanto en claves de periodismo y comunicación, como en plataformas de recepción de contenidos y de consumo.

INTRODUCCIÓN

La tertulia política en la televisión española se ha consolidado en los últimos años en la fórmula de referencia para la creación de opiniones y jerarquización de la agenda de contenidos, activando sistemas de proyección de encuadres de los temas seleccionados, hacia la opinión pública.

El formato y la dinámica de la tertulia como género periodístico audiovisual, ha impregnado la mayoría de medios de comunicación de masas españoles con una homogeneidad característica del sistema audiovisual español, compuesto por emisores que afrontan la competencia directa sin apenas actuaciones alternativas y entre los que “el miedo a la innovación está extendido” (Gutiérrez y Huertas, 2003:134).

Un género distendido y más informal que el debate, con una identidad que emana de la figura del conductor –convertido en icono de la propia cadena–, una agenda monopolizada por la actualidad imperante, y un conjunto de contertulios que en su discurso combinan información, interpretación y opinión, “la tertulia ha superado cualquier resistencia de los medios de referencia hasta convertirse en una solución imprescindible en la creación de opinión” (Gross y Gómez, 2011:67).

Ignacio Ramonet (1993:33) advertía en el año 1993 un giro insospechado acerca del paradigma informativo de la televisión:

“Gracias a la ideología del directo y del tiempo real, el telediario ha ido imponiendo una concepción radicalmente distinta de la información. A partir de ahora, informar es mostrar la historia en marcha o, en otros términos, permitir presenciar (en la medida de lo posible en directo) el acontecimiento”.

Nada más lejos de la realidad que nos empara el presente, las tertulias se auto-proponen como herramienta de análisis de una sociedad que el directo parece haber infoxicado, y de ahí a la problematización hay poco recorrido. Gotzon Toral Madariaga (1993:102) planteaba:

“La intrascendencia del coloquio permitía al tertuliano opinar sin compromisos y decir lo que le daba la gana… Estas emisiones tienen una trascendencia pública y se organizan en función de una rentabilidad empresarial.
Opinar en el espacio franco de una tertulia equivalía a enjuiciar desde un conocimiento insuficiente basado en la intuición… Esta liberación del rigor viola la responsabilidad implícita en el contrato informativo que ofrecen estas emisiones.”

Parece que el presente pasa por esta necesidad de tamizar una sociedad del fast food, de buscar claves de análisis, de interpretar informaciones, de opinar de opiniones; convirtiendo a las tertulias, los contertulios y los “expertos” en parte de ese tam-tam de la tribu del que nos hacía conocedores Gotzon Toral.
El auge y consolidación de los espacios de tertulia en la televisión española, se ha visto acompañado de lo que podríamos denominar una referencialidad omnipresente de actores opinadores en el terreno de los medios de comunicación de masas. La figura del opinador –en las tertulias televisivas, pero de forma extensiva en la radio y la prensa escrita– deja de ser eventual para convertirse en parte esencial del formato. Paralelamente, la industria de los expertos complementa día a día éstos espacios de los opinion makers, remotamente autorizando al formato de una visión más “específica” y “avalada”.

Un mercado extremadamente competitivo en los medios de comunicación, que ha desregularizado los controles públicos en beneficio de la irrupción de inversores del sector financiero, parece que busca cubrir un mínimo común unificador de opiniones para los grandes públicos.

Éste Gran Buffet libre –a propósito del término que acuñaba el Dr. Toni Aira en la entrevista realizada para el presente trabajo– en el que el público “coge lo que quiere y deja lo que no quiere”, está abierto las veinticuatro horas del día, los trescientos sesenta y cinco días del año y en las plataformas más diversas que la tecnología nos presenta. En ésta fase, las tertulias se convierten en apéndices de las líneas editoriales de los grupos de comunicación, y el público se adhiere a ellas esperando que la información se inyecte en opiniones emotivas al más estilo Lasweliano.

Lejos de menospreciar el criterio del público en la elección y discriminación de los contenidos mediáticos –a propósito de las recomendaciones que se plantean por parte de determinados entrevistados en el presente trabajo–, esta investigación da cuenta de un proceso de decodificación del espacio de tertulia política de los programas “Els Matins” –de la televisión pública catalana TV3– y “8 al dia” –de la televisión privada catalana 8TV. Asimismo, se nutre de una delimitación temporal de observación pretendida, el periodo de la “Diada Nacional de Catalunya”.

En esta concepción crítica del espacio de la tertulia televisiva se desarrolla la presente investigación, que sin el propósito de filtrarse como una detracción simplista del género, ambiciona una aportación metodológica para seguir profundizando en el estudio riguroso del mismo, así como para inscribir claves de disertación del formato.

CONCLUSIONES

Como hacíamos referencia al inicio de éste trabajo, la presente investigación se ha centrado en el análisis de la tertulia política en televisión, pormenorizando metodológicamente en su construcción y explorando su desarrollo.

Partiendo de un objetivo general y siete más específicos, hemos avanzado desde la investigación a la representación de resultados –estructurados en dos bloques, cuantitativos y cualitativos– para dilucidar dichos objetivos. Presentamos a continuación las conclusiones que se dirimen de la investigación, en el siguiente compendio de puntos:

i. El desequilibrio existente en ambas tertulias entre discursos informativos y opinativos provoca una simplificación de la contribución informativa, sometida al estatuto que define el formato tertulia. Un nivel mínimo de información contrastada –en su mayoría de veces provinente de los moderadores del espacio– sobrelleva un nivel máximo de opiniones improvisadas –en su mayoría por parte de los contertulios, pero también presente en el discurso del moderador de las tertulias de “8 al dia” de 8TV.

ii. En lo que concierne a la composición de la emisión, existen diferencias significativas en la comparativa entre sendos programas. Las tertulias de “Els Matins” hacen un mayor uso de elementos complementarios al espacio de tertulia discursiva; con una producción que entrelaza entrevistas, noticias publicadas, declaraciones, etc. En éste sentido, el espacio de tertulia política de “Els Matins” resulta ser más dinámico que en el caso de “8 al dia”.

iii. Sendas tertulias plantean una estructura patronada y guionizada, que deja poco margen a la improvisación por parte de los contertulios, más allá de lo propuesto por el moderador del espacio. Los temas se incorporan habitualmente por vía de preguntas directas del presentador, supeditando al tertuliano a responder sobre el encuadre planteado.
Dicha guionización se hace más representativa en las tertulias de “Els Matins”, donde la presentadora plantea un porcentaje más elevado de preguntas (y por tanto de estructuración del espacio) que en el caso de “8 al dia”.

iv. La participación de los actores en la tertulia es irregular en ambos casos. Encontramos diferencias substanciales en los niveles de participación de los actores que más intervienen, en relación a los que menos. Los actores con más participación intervienen de media un 50% más que los actores con una participación menor.

v. En relación a las variables “cortes y relegados” apreciamos que proporcionalmente los niveles entre los dos espacios de tertulia son semejantes. En la mayoría de ocasiones los actores se adjudican la palabra por vía del “corte de discurso”, dejando así relegado al que la ostentaba.
En dicha interacción discursiva, se establece una relación de causa/consecuencia. En el caso de las tertulias de TV3, la presentadora del espacio es el perfil que más cortes realiza en 8 de las 10 tertulias; semejante a las tertulias de 8TV, donde el presentador ostenta el nivel más alto de cortes en 7 de las 10 tertulias.
En éste sentido, se refuerza la inferencia que los presentadores ejercen sobre el espacio tertulia, y por tanto la guionización que ellos mismos construyen.

vi. En la correlación de las variables “intervenciones y comentarios”, vemos que los máximos en intervenciones siguen en el poder de los presentadores. En el caso de “Els Matins” en el 100% de las tertulias, y en el caso de “8 al dia” en un 50%. En relación a los comentarios, destaca un porcentaje de entre el 15% y el 20% de los actores participantes en las 10 tertulias de los respectivos programas, que superan el número total de comentarios en detrimento de las intervenciones.

vii. En la confluencia de los cuatro códigos discursivos de la interacción del discurso, destaca –en ambos programas– un número mayor de actores “relegados” (entre el 55% y 60%) que ejecutores de “cortes” (entre el 40% y el 45%). Ello induce a concluir que aquellos perfiles que “cortan” el discurso lo hacen con mayor recurrencia, y por lo tanto dejan “relegados” los actores que menos ejercen esa posición autoritarista.

viii. En la congregación de las variables “intervenciones” y “media de segundos por intervención”, concluimos una praxis similar a la anterior variable “participación de los actores en la tertulia”. La distancia entre la media de segundos de intervención más baja y la más alta, se sitúa del orden de entre un 50% - 60% más de tiempo intervenido en las medias más altas.
Destaca la diferencia entre “Els Matins” y “8 al dia”, donde la presentadora Ariadna Oltra ostenta en todos los casos la media más baja de intervenciones, a diferéncia del presentador Josep Cuní, con 4 de las 10 tertulias.

ix. Las intervenciones de la presentadora Ariadna Oltra sirven (en un 50% de media) para formular preguntas a la mesa de tertulia, y con ello introducir temas o suscitar reflexiones. En el caso del presentador Josep Cuní realiza un 20% de preguntas –de media– en cada tertulia, empleando el papel de “emisor principal” más en la línea de la opinión.

x. En relación a la ageda-setting, concluimos que las tertulias de TV3 proponen más temas de análisis en cada tertulia que en el caso de 8TV. Por otro lado, y en el período de las diez emisiones analizadas, “8 al dia” realizó una dedicación superior a la temática “manifestación de la Diada del 11 de septiembre y el proceso independentista catalán” (63,5%), que en el caso de “Els Matins” (50,7%).
En relación a las temáticas que salen del “proceso independentista y la Diada del 11 de septiembre”, “Els Matins” ofrecieron una cobertura más en la línea del debate económico que en el caso de “8 al dia” que situó su prioridad en temas relacionados con la política europea y autonómica.

xi. Correspondiente al análisis del discurso, los contertulios de “Els Matins” y de “8 al dia” siguen por lo general un discurso valorativo. En ambos programas, el discurso informativo reside –en un porcentaje muy elevado– a la figura del moderador. Destaca en relación al discurso doctrinal un mayor uso en las tertulias de “8 al dia”, donde en determinadas tertulias el propio presentador Josep Cuní hace uso de él.
En éste sentido, la media del discurso doctrinal en la visión de las diez tertulias de “8 al dia” se interpone ligeramente al discurso informativo.

xii. En relación al perfil de tertuliano participante en sendos programas, concluimos el siguiente “tertuliano tipo”:
En el caso de “Els matins”: Es un hombre de unos 50 años, con estudios universitarios superiores, periodista de profesión y que mantiene un punto intermedio respecto su posición identitaria, pero ligeramente más próximo a posiciones independentistas.
En el caso de “8 al dia”: Es un hombre de unos 55 años, con estudios universitarios superiores, periodista de profesión y que mantiene un punto intermedio respecto su posición identitaria, pero más próximo a posiciones unionistas.
Se pone de manifiesto una disparidad de género notable. En ambos casos los porcentajes de participación de mujeres son inferiores, con un 30% en el caso de “Els Matins” y un 6% en el caso de “8 al dia”.

xiii. Finalmente, y acorde con las cuatro entrevistas que conforman el análisis cualitativo del trabajo, concluimos:

• En los cuatro casos se genera un consenso en relación a la libertad de opiniones e ideas. Según los entrevistados, sendas tertulias propician éste espacio de libertad hacia las opiniones expuestas por los tertulianos. Con todo, se apuntan matices en la línea de la representatividad de posiciones con las que cuentan dichos espacios. En casos como el de la Sra. Montserrat Nebrera, se cuestiona la elección de temas y/o contertulios en beneficio de una posición ideológica por parte del medio de comunicación.

• En relación a la idea de “frivolidad” del tertuliano, planteada en la segunda cuestión por vía de la descripción de Javier Arizaleta, se experimentan divergencias de opiniones entre los entrevistados. El Sr. Josep Cuní, el Sr. Joan Josep Queralt y el Sr. Toni Aira, describen dicha citación des del punto de vista de la “envidia” que genera el ser tertuliano. En el caso de la Sra. Montserrat Nebrera, se reconoce la necesidad de autocrítica por parte del contertulio en relación a dicha “frivolidad”.

• En la opinión del Sr. Josep Cuní, coincidente con la posición de Joan Josep Queralt, se destaca que el estudio académico plantea y cuestiona la tertulia de forma magnificada. En su lógica, Josep Cuní relaciona la tertulia en los medios de comunicación de masas con la que día a día se da en bares y plazas de los pueblos.

• Las conclusiones que se derivan de la cuestión cinco, referente al “Códi deontológic dels periodistas de Catalunya”, van en la línea de avalar la necesidad de que la información y la opinión vayan de la mano en la actualidad. En el caso de la Sra. Nebrera, discrepa de esa aceptación, pero reconoce que la pretensión de una regulación deontológica en éste sentido es algo que ha fallado y que resulta muy difícil de encuadrar.

• En la cuestión planteada en relación al perfil de “spin doctor” o “story telling”, podríamos concluir que tanto en el caso del Sr. Aira, como en la opinión de la Sra. Nebrera, reconocen que pueda existir dicho perfil en el seno de las tertulias catalanas. El Sr. Queralt reafirma su opinión en que con preguntas de éste género se magnifica la importancia que tienen las tertulias. El Sr. Cuní concluye que la tertulia televisiva es una plataforma generadora de influencia, más que el papel de articulista en un periódico.

• Finalmente, y en relación a la última pregunta que se planteaba, en los cuatro casos podemos concluir que se genera un consenso en la necesidad de la tertulia para complementar el exceso de información que el día a día nos propone. Con todo, existen puntos de vista críticos que se plantean la necesidad, por parte del público, de contrastar medios e informaciones, de no nutrirse exclusivamente de las claves interpretativas que se dan en las tertulias, y por tanto, de reclamar una actividad más crítica por parte de la sociedad civil.

En suma, el conjunto de conclusiones que se derivan de la investigación, alimentan ese objetivo principal que el trabajo se proponía en su inicio: “analizar los espacios de tertulia de sendos programas desde una perspectiva comunicacional, en base al marco académico de los géneros periodísticos de opinión”. En respuesta a dicho objetivo, cabe apuntar que la investigación propone la necesidad de revisitar los conceptos presentados anteriormente por la academia –en relación a dicha temática–, para fundamentarlos en una sociedad civil que nos plantea escenarios de cambio tanto en claves de periodismo y comunicación, como en plataformas de recepción de contenidos y de consumo.

En 1869, Manet pintaba “La tertulia del café Guerbois”, y escribía así sobre las tertulias que alimentaban ese café:

"Nada pudo haber sido más estimulante que los debates regulares que acostumbrábanos tener allí, con sus constantes divergencias de opinión. Mantenían aguzado nuestro ingenio, y nos proporcionaban una reserva de entusiasmo que nos duraba semanas y nos sostenía hasta que se concretaba en la realización de una idea. De esas discusiones emergíamos con una decisión fortalecida y con nuestros pensamientos más claros y mejor definidos".

Lejos quedan esas tertulias de Manet en la realidad que nos proponen los medios de comunicación de masas. De la tertulia se debe participar, estar presente, tener opción a réplica, o simplemente dejar que vean tu silencio. El reto de los medios de comunicación, que en tan buen recaudo tienen éste formato, está allí… y las redes sociales, hasta el momento, no han permitido eso.