La recepción transnacional de la televisión como estímulo a las migraciones. Un estudio de campo en poblaciones marroquíes

Lucía Benítez Eyzaguirre (lucia.benitez@uca.es)
Periodismo I, Sevilla
February, 2011
 
Periodista, redactora de Canal Sur Televisión. Profesora Asociada de la Universidad de Cádiz. Departamento de Marketing y Comunicación.
Doctora por la Universidad de Sevilla. DEA en Economía Aplicada. Licenciada en Ciencias Políticas y Sociología. Máster en Tecnologías digitales y sociedad del conocimiento. Máster en Inmigración. Experta universitaria en Realización Audiovisual y en Software Libre. Premio RTVA a la mejor tesis doctoral de Comunicación por la investigación “La recepción transnacional de la televisión como estímulo a las migraciones: un estudio de campo en poblaciones marroquíes”, y Premio Extraordinario de Doctorado de la Universidad de Sevilla.
Directora de la revista científica Redes.com. Miembro del grupo de investigación COMPOLÍTICAS, en la línea de investigación del binomio comunicación y movilidad, como un campo productivo de las transformaciones de la globalización, sobre las prácticas comunicativas, el análisis de la comunicación en movilidad y desde dispositivos móviles, con el que, desde diferentes enfoques, ha participado en congresos y revistas científicas.
En el campo de la Comunicación para el desarrollo participa en proyectos de cooperación de investigación y de enseñanza del periodismo y las nuevas tecnologías en países como Marruecos, El Salvador, Guinea Ecuatorial o Cabo Verde.
 

Abstract

Esta investigación se aproxima a la recepción transnacional de la televisión y a los procesos comunicativos del sistema de información de los migrantes, en su contexto, según los modelos televisivos occidental, árabe o marroquí. Se analiza la subjetividad migratoria del imaginario y la movilidad, alejada de la racionalidad económica, en los discursos de 204 informantes, recogidos durante un trabajo de campo realizado en Marruecos.

1.- Objeto de estudio
A partir de la dimensión transnacional de la recepción de la televisión y de las migraciones se plantea la relación entre ambos campos. En este caso, se parte de la mediación transnacional de la televisión y el impacto de los ‘paisajes mediáticos’, un concepto que acuñó Appadurai (2001) como posibilidades de producción y difusión de imágenes electrónicas que construyen mundos imaginarios y nuevas expectativas de vida, aumentan la brecha entre el centro y la periferia, y tienen efectos sobre los proyectos migratorios.
Se parte de la hipótesis central de que la imaginación y la creación de valor —imprescindibles en la economía de lo inmaterial y que impulsan nuevos modos de vida— pueden actuar como elementos de atracción de una mano de obra más desregulada y precarizada hacia los países del Norte que las estimulan.
Los demás objetivos son: estudiar las motivaciones relacionadas con la comunicación que tienen los individuos para emigrarinvestigar la recepción de la televisión para valorar el contexto de emisión de migraciones hacia Europala construcción del discurso migratorio; las percepciones y el imaginario sobre las expectativas del modelo de vida en Marruecos, frente al sueño de los ‘paisajes mediáticos’; las opiniones sobre la representación mediática de la migración, tanto en las televisiones marroquíes como en las occidentales y árabes, y también en asociación a los discursos sociales sobre falsas expectativas y el ‘efecto llamada’; y, por último, el estudio de las emociones, la subjetividad y la imaginación en la decisión migratoria y en el consumo mediático.
El planteamiento cuenta con escasos antecedentes, entre los que destaca el trabajo de King y Wood (2001) sobre la importancia de las imágenes del destino migratorio como una fuente de información y la atracción hacia determinados estilos de vida, por encima de otros estudios más atendidos como la diferencia cultural de los migrantes, o, el más reciente, sobre el consumo mediático por parte de los migrantes en sus comunidades de destino. Había que añadir los trabajos de Mai (2001), el de García y Verdú (2008) y el dirigido por Denise Cogo (2008), que transmite una visión de conjunto al completar la información en los dos polos migratorios.

2.- Material y metodología utilizada

El trabajo de campo se somete al análisis sociológico-argumentativo con la asistencia de software cualitativo en función de un diseño complejo de códigos —un total de cuarenta, agrupados en ocho familias—, para afinar en la orientación con que se construye el sistema de información, los procesos comunicativos que lo acompañan, el contexto en que se producen los discursos, la evaluación desde la subjetividad así como los nexos con las construcciones identitarias . Todo ello vinculado con el sistema de medios de comunicación, los objetos críticos centrados en los elementos de la estratificación social de la globalidad, y una serie de variables explicativas complementarias. El modelo de codificación posibilita múltiples y complejas lecturas, incluso revisiones e interpretaciones según nuevos recorridos. De cara a las hipótesis y objetivos señalados, este cuadro resume tanto el sistema de códigos como los principales resultados, en función de la densidad de los resultados.

PROCESOS 2.650 CONTEXTO 976 ORIENTACIÓN 804 EVALUACIÓN 4.207 MEDIOS 2.296 IDENTIDADES 2.490 OBJETOS CRÍTICOS 3.005 VARIABLES 635
Mediación 1.420 Sujeto 44 Motivación 64 Confirmación 351 Otros medios 200 Marruecos 608 Paisaje mediático 31 Capital Social 52
Interacción 860 Familia 249 Expectativas 223 Positivo 2.136 Televisión 1.943 Árabe 310 Imaginario 580 Dinero 280
Experiencia 634 Redes 3 Emoción 542 Negativo 2.046 Internet 154 Occidente 1.186 Movilidad 1.608 Trabajo 183
Social 693 Neutro 32 Móvil 3 Intercultural 521 Ciudadanía 184 Educación 109
Cambio 33 Religión 27 Identidad 235 Turismo 138
Género 52 Consumo 785 Calidad de vida 81
Sur 36 Frontera 74 Poder 29
Cuadro 1: Sistema de códigos y densidad alcanzada en el análisis
El planteamiento metodológico de esta investigación fue cualitativo y flexible, en dos rondas de entrevistas, hasta un total de 35. Como grupo de control, se entrevistó a tres periodistas marroquíes de la región de Tánger Tetuán para conocer la diferencia de sus percepciones respecto a la audiencia general televisiva. Se diseñaron cinco grupos de discusión con un número reducido de participantes (5) a causa de las dificultades que esta técnica de investigación presenta en Marruecos; uno de los grupos estuvo compuesto exclusivamente de mujeres. Por último, se buscó la triangulación realizando encuestas a alumnos de la Universidad Abdemalek Esaâdi de Tánger, un total de 144 con preguntas abiertas y cerradas.

3.- Resultados obtenidos
1.- En primer lugar, los informantes se orientan sobre todo a través de la emoción que enlaza de forma dominante con la movilidad y que se expresa de múltiples formas, sobre todo positivas, como parte de un proyecto individual y de una sensación colectiva de escape. En cuanto a la relación de la movilidad con las expectativas, predomina una visión negativa casi sistemática de Marruecos en diferentes campos, especialmente el laboral, las oportunidades y el desarrollo; el deseo de movilidad no está necesariamente ligado a las expectativas de Occidente. Resulta significativo que las vinculaciones entre las motivaciones y la movilidad sean menores, con gran expresividad alrededor del trabajo y el dinero, como modelos tópicos de la migración marroquí.
La vinculación emocional con los medios de comunicación es mayoritaria, de la misma forma que la relación entre televisión y la mediación: por una parte, con las expectativas de movilidad, que muestran un cambio en el discurso mediático sobre la migración que no llega a cambiar el proyecto de quienes tienen una firme idea de movilidad. Por otra, con la emoción de movilidad sobre el imaginario de Occidente siempre en visión positiva, y a menudo se complementa con la negativa de Marruecos o del Sur.
En cambio, los nexos entre la interacción y la televisión reflejan un proceso de negociación social sobre imaginarios de proyectos migratorios entendidos como información directa, fruto del contacto con migrantes de retorno o de vacaciones, aunque también de la desinformación, las exageraciones y del deseo de confirmar la experiencia positiva que contaron otros o que se muestra en la televisión.


Gráfico 1: El consumo de televisión y el imaginario de la movilidad, en función de la emoción y las expectativas. El volumen de los círculos indica el peso de los resultados y la asociación con la orientación y los objetos críticos dominantes.
2.- En la identificación con los modelos televisivos, destaca la televisión árabe por las visiones positivas que la acompañan, sobre todo respecto a Aljazeera. Los vínculos identitarios con esta cadena destacan por su asociación a la religión —con efectos de una creciente arabización del país— y dominan sobre las referencias a la interculturalidad. Respecto a la movilidad, resulta significativa la baja incidencia que muestra en cualquier categoría y análisis la asociación con las etiquetas del código árabe, lejos de los datos registrados para la televisión marroquí. Es decir, no hay ideas migratorias relacionadas con esta televisión o el mundo árabe.
Sobre la televisión de Marruecos hay visiones negativas y de baja credibilidad, con críticas generalizadas por la falta de conexión entre las imágenes de la televisión pública y la realidad. La relación emocional es alta, muy por encima de las expectativas. En términos de identidad, las referencias son bajas para la televisión marroquí, y en las expresiones sobre su interculturalidad son prácticamente inexistentes y, en todo caso, negativas. También la movilidad y el imaginario alcanzan baja incidencia, aunque se recoge la ambigüedad sobre el fenómeno migratorio del gobierno marroquí, que tradicionalmente ha exaltado a los migrantes y que ahora tiene posiciones más críticas y realistas.
La televisión occidental es la de mayor incidencia, pero su recepción es contradictoria: tiene una evaluación positiva pero negativa en la credibilidad. En este sentido, las ideas negativas sobre sus contenidos son abundantes en temas identitarios, así como por la idealización de Europa y el Norte. Quizá por ello, en la televisión occidental se valora la interculturalidad en términos negativos, por su visión etnocéntrica y por una producción discursiva de la Otredad que conecta con los imaginarios coloniales. En la identidad, las críticas se relacionan con la forma de vestir, con el relato ideológico de las cadenas occidentales sobre conflictos y el terrorismo internacional, mientras que los discursos son ambiguos alrededor del deporte, un asunto que precisaría de un análisis más detallado sobre el mestizaje que produce.
La recepción en Marruecos de las cadenas occidentales destaca por el predominio de las expectativas sobre los códigos de emoción, así como por una mayor incidencia de las interacciones de la televisión occidental sobre la mediación, que tiende a cerrarse en un círculo de realimentación confirmatoria. Vemos, por tanto, que la vinculación de la movilidad y el imaginario se mantiene de forma clara y positiva con la mediación de la televisión, sobre todo para la producción occidental, tanto cuantitativamente como cualitativamente.


Gráfico 2: La producción televisiva desde la recepción y la valoración de los elementos identitarios de sus contenidos por parte de los informantes.
3.- La calidad de vida se asocia de forma dominante con Occidente, junto con la movilidad y el imaginario, muy por delante de estos mismos conceptos para el caso marroquí, mientras no hay resultados para el caso del mundo árabe. La reducida expectativa de vida en Marruecos se asocia siempre al imaginario y los ‘paisajes mediáticos’, como mundos de la opulencia, el consumo y el bienestar, visión que se confirma a través de las interacciones y la experiencia. Esa experiencia de movilidad —que entronca con el pasado de la expansión árabe y el espíritu nómada— engrandece la visión de los que participan en el proyecto, que se narra con calificativos del imaginario como ‘sueño’ y ‘paraíso’. Las interacciones con migrantes de regreso o de vacaciones producen información, y también modelos de consumo alrededor de la mención al ‘coche’ como la síntesis del beneficio de la movilidad. El resto de los códigos que arrojan resultados son ciudadanía, con Marruecos en sentido negativo, y Occidente en argumentos relacionados con la libertad, la libertad de expresión, los derechos humanos o la democracia como imaginarios positivos de Occidente. Frente a esta imagen de democracia de Europa, la frontera y su blindaje no se entienden por parte de los informantes como temas contradictorios con las promesas de Occidente que asoman en los mensajes mediáticos. Incluso en ocasiones se detecta una asimilación completa de los intereses occidentales o europeos.

4.- Los resultados del trabajo de campo dibujan una apertura de factores explicativos complejos relacionados con motivaciones inmateriales, y que guardan relación con el imaginario, el dinero, el turismo, la identidad y la ciudadanía. Respecto a las localizaciones geográficas, también muestra un mapa diferencial; la vinculación movilidad con Occidente es muy alta y está asociada al imaginario, al dinero, la calidad de vida, el capital social y al consumo, sobre todo. Para el caso de la movilidad y Marruecos: aparecen relacionados con el turismo, sobre todo de los migrantes durante el verano, que se muestra como la movilidad deseada, y también con el imaginario y la identidad. De nuevo, los vínculos entre movilidad y árabe son insignificantes.

Gráfico 3: Valores asociados a la movilidad
El imaginario sobre la movilidad es positivo, muestra otras relaciones con dinero, así como con la ciudadanía y el consumo, mientras que este binomio es potente en la relación con la mediación y la televisión, sobre todo hacia Occidente y casi insignificante con Marruecos y con Árabe. Esta idea se ha transformado hacia valores más subjetivos y como una huida hacia el Norte; de hecho, los argumentos coinciden con las recientes revueltas del Magreb y en su dimensión política hacia la visibilidad.

Gráfico 4: Valores asociados a la movilidad hacia Occidente: imaginario, dinero, calidad de vida, capital social y consumo. En los valores de la movilidad en Marruecos destaca el turismo de los migrantes en vacaciones, el imaginario, la identidad y el consumo.
La mediación de la televisión afecta al sistema de información, pero también a las interacciones sociales porque hay un deseo de confirmación, complejo y ambiguo, en el que la subjetividad selecciona las informaciones y proyectos que conducen hacia la movilidad. Las cifras que se barajan como costes del proyecto migratorio son exorbitantes para su economía, pero la lógica social tiene asumida la movilidad y contempla los inconvenientes como una parte más del proyecto, que contiene elementos de un clima de euforia colectiva y emoción.