La construcción y simulación de la identidad en la fotografía de autorretrato del siglo XXI

Anna Bayó

Abstract


En la actualidad la relación entre sujeto y fotografía se ha incrementado de manera notable. El autorretrato fotográfico se ha convertido en una de las tendencias más desarrolladas en el día a día. La práctica del selfie puede servir para entender la forma de crear una identidad homogenizada. Así nace una paradoja; personas que quieren mostrar sus diferencias como sujetos pero siempre utilizando el mismo esquema compositivo fotográfico —rostro y espacio en un mismo encuadre, siempre reconocible— y terminan convirtiéndose, dentro de las redes digitales, otra prueba de la lógica capitalista. La concepción de la alteridad dentro de la representación fotográfica ha variado todos sus parámetros debido a nuevas formas de comunicación a través de la imagen. La construcción de la identidad individual en los autorretratos fotográficos se realiza a través de una representación homogeneizada del sujeto. Una vez más, la composición fotográfica serializada pasa a representar el individuo que se exhibe a través de una realidad construida por el mismo, la virtual.  La forma con la que el sujeto exhibe su identidad en las redes hace que el rostro sea una de las partes más importantes para la identificación de cada uno de los individuos de la sociedad. Así, las identidades pasen a ser tratadas como mercancías susceptibles de ser compradas y vendidas.