Fantasmas que no hacen temblar. La fotografía de espectros como influjo creativo

Roger Ferrer

Abstract


La denominada fotografía de fantasmas, en la que supuestamente queda fijado en el negativo o en la placa la aparición de un ser que proviene de otro mundo, otra dimensión, del reino de los muertos u otras variantes similares, constituye uno de los subgéneros de mayor éxito de público y de tradición más longeva en el medio fotográfico. Se encuentra prácticamente en el punto cero de su creación y se extiende hasta el presente. Al mismo tiempo, y pese a causar tan perdurable atracción, apenas ha merecido el estudio académico, quizá por un prejuicio respecto a su valor, teniendo en cuenta su origen en las creencias mágicas populares. Sin embargo, resulta un ejemplo paradigmático de la idiosincrasia de la propia fotografía, considerada a menudo como huella de un suceso y, en consecuencia, imagen fantasmática; igualmente, el subgénero espectral ha servido para investigar la ontología del medio fotográfico o para llevarlo a su límite, con desmaterializaciones de los objetos presentados. Además, en el artículo se defiende que ese motivo visual, relacionado con los espectros en algunas de sus variantes, acabó trasladándose al ámbito artístico. Las fotografías trucadas con material ectoplasmático fecundaron a muchos artistas, en especial a los pertenecientes a las vanguardias, como al surrealismo, que programáticamente ya se manifestaba interesado por lo sobrenatural, así como a artistas posteriores inspirados por la corriente.


Comments on this article

View all comments